Desconocimiento Institucional como conspiración hacia el Estado.

conspiracion

A propósito de la diatriba institucional en la que los poderes del Estado incurren con frecuencia en el desconocimiento institucional de su funcionamiento, en el marco del ejercicio de lo que se interpreta como las competencias propias de cada una de las ramas del Poder Público Nacional, producto de la pugna política estructurada en el país a raíz de la imposición del llamado “Socialismo del Siglo XXI”.

Consideraciones formales previas:

1.- La Asamblea Nacional es el órgano que ejerce la función legislativa dentro de lo que se considera la división funcional del Poder Público Nacional consagrado en la Constitución Nacional. A estos efectos el art. 136 de la CRBV establece: “El Poder Público Nacional se divide en Legislativo, Ejecutivo, Judicial, Ciudadano y Electoral” .
2.-Este órgano tiene competencias importantes a los que está obligada por mandato constitucional a contribuir con los otros poderes del Estado para desarrollar sus fines y cumplir sus funciones, para ello se establece: “Cada una de las ramas del Poder Público tiene sus funciones propias, pero los órganos a los que incumbe su ejercicio colaborarán entre sí en la realización de los fines del Estado” .
3.-El artículo 3 de la CRBV, deja claro que: “El Estado tiene como fines esenciales la defensa y el desarrollo de la persona y el respeto a su dignidad, el ejercicio democrático de la voluntad popular, la construcción de una sociedad justa y amante de la paz, la promoción de la prosperidad y bienestar del pueblo y la garantía del cumplimiento de los principios, derechos y deberes consagrados en esta Constitución” .

Elementos de Análisis Politológico:

a) La Asamblea Nacional desde el punto de vista institucional, es parte integrante del Poder Público Nacional, entendiendo por éste el fuero fundamental que sustenta las actuaciones del Estado en todas sus manifestaciones y formas organizativas que este asuma. Dicho fuero es integro, es decir su estructura, atiende en conjunto con los otros poderes a la funcionalidad del Estado quién en su persona jurídica denominada “la República”, asume y responde por la unicidad de sus actos en cuanto Estado Nacional. Esto es fundamental para comprender que la acción política del Estado no debe en ningún momento fraccionarse por consideraciones de interés distinto al que expresa el bienestar colectivo, si esto ocurre estamos en presencia de una acción disminuida o diluida que merma las posibilidades de hacer en función de las grandes mayorías nacionales y afecta grandemente el desarrollo de sus capacidades institucionales.
Apuntar a esto, desde la visión de lo que significa destacar la división partidista o de razón política disidente, entre sus integrantes sea el ejecutivo (Presidente y Ministros) con el legislativo (Diputados), o el ejecutivo (Presidente y Ministros) con el ciudadano (Fiscal General de la República) evidencia una imposibilidad cierta de realización institucional que atrofia a su funcionamiento y operatividad y busca interpretaciones forzadas que atentan contra la majestad de la República y la estabilidad del Sistema Político Venezolano.
Si sobre esta acción se afianzan las actuaciones de los personeros que ocupan y representan la autoridad en la actualidad, están forzando a una defenestración de las capacidades del Estado que contribuye a lo que se puede considerar una intencionalidad cada vez más evidente, aumentando los desencuentros y la negación de las instituciones.
b) Los Fines del Estado, requieren una voluntad contributiva, cooperativa, de cada una de las ramas que lo conforman, son ellas partes integrantes para la atención de esos fines, si esta acción coordinada no se consigue el afectado primario es el Estado y en consecuencia la población que debe contemplar los aciertos, avances, logros y resultados de la acción de ese Estado, no las recibirá.
En el caso nuestro, esos fines está referido en primer lugar a la defensa y desarrollo de la persona, que sin duda apunta a la preservación de los Derechos Humanos de los nacionales que están bajo la jurisdicción del Estado Venezolano, y con ello el respeto a su dignidad, razón más fundamental en la justificación de la necesidad de la existencia del Estado, por tanto ella queda plasmada en el orden Constitucional en la medida que vela, garantiza y hace tangible la mejora en el desarrollo de sus ciudadanos.
El segundo fin fundamental del Estado Venezolano, el ejercicio democrático de la voluntad popular, y aquí es pertinente revisar: ¿qué se entiende por ejercicio?, y agregar si se refiere a ¿solamente la formalidad del sufragio?, o es también respetar las condiciones de existencia de los derechos elementales que la hacen evidente, como la vida, la expresión, la asociación, la disidencia, la manifestación y hasta la rebelión, etc.
El tercer fin está referido a la construcción de una sociedad justa y amante de la paz, finalidad ésta que requiere de instituciones eficientes, efectivas, oportunas y equilibradas en sus dictamines, si esto no se tiene, está en cuestión la existencia del Estado, es esa construcción la que el Estado debe propiciar, apostar a ese resultado y a que la sociedad sea también amante de la paz, en la que esta sea un valor compartido por sus nacionales, que no sea un producto de mercadeo que puede ser conquistable en un tiempo futuro y que con esa postergación se permiten en el momento presente, los abusos, irrespetos, vejaciones, agresiones, maltratos y hasta asesinatos, que conforman al final hechos de violencia entre sus ciudadanos y peor aún entre sus autoridades y los ciudadanos, esto también refleja desinstitucionalización y eliminación del Estado.
Y por último algo que resume y envuelve todo lo anterior, como lo es la promoción de la prosperidad y bienestar del pueblo y la garantía del cumplimiento de los principios, derechos y deberes, si esto no se cumple se ha socavado las fosas en las que el Estado desaparece.

A manera de Conclusión:

a) Que la presencia de elementos que apuntan a una priorización de los criterios ideológicos por parte de los personeros gubernamentales ha sido una de las estrategias permanentes en la diferenciación del accionar político por parte de los diferentes actores que deben velar por el accionar integro de la institucionalidad democrática establecida en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. El sostener en el tiempo conductas de ese tipo como las hemos venido observando, avanzamos a una negación paulatina de la efectividad del Estado, como institución fundamental de la República.
b) Sin este elemental funcionamiento del Estado se están socavando por una parte la impostergable razón de velar, garantizar y hacer tangible la existencia de los derechos fundamentales de los ciudadanos de la sociedad venezolana.
c) Que el ejercicio democrático de la voluntad popular apunta a una serie de derechos que van más allá del hecho del sufragio y que se dirigen a condiciones propias de la existencia del ciudadano para poder desarrollar ese espacio de ejercicio democrático que incorpora derechos como el de la vida, la libertad de expresión, la libertad de asociación, la libre expresión del pensamiento, el derecho a disentir, el derecho a manifestar, e inclusive el derecho a rebelarse en caso de que decisiones arbitrarias e inconstitucionales obliguen al cumplimiento por parte de los ciudadanos.
d) Que la justicia y la paz no pueden ser valores intercambiables a futuro con soluciones etéreas y poco eficaces, a cambio de que en el presente se permitan actos de vejación, de irrespeto, de intolerancia y de violencia que poco contribuyen al orden constitucional.
e) Con todo ello se puede verificar por lo escrito aquí, como tendencias situacionales de la realidad contemporánea de la Venezuela de hoy:
i. Una sostenida consolidación de la unificación del Poder del Estado en la que los límites funcionales que justifican su división han desaparecido y que con evidencia de las diferencias ideológicas se ha producido la situación de negación de algunos de sus componentes.
ii. Un accionar hacia la negación paulatina de la efectividad del Estado en sus fines y en su institucionalidad.
iii. Una exaltación estratégica del Sufragio como elemento fundamental del ejercicio democrático de la voluntad popular en detrimento de otros derechos fundamentales para la comprensión y plenitud de este ejercicio.
iv. Valores democráticos importantes como la Justicia y la Paz como objeto de intercambio de orden político a futuro.

Prof. Freddy Enrique Hermoso Herrada.
fenriqueh@hotmail.com
@1ensociedad
Freddyhermoso.wordpress.com.

Anuncios

Acerca de "EN SOCIEDAD"

Lic. en Ciencias Políticas y Administrativas. Especialista en Gerencia de Programas Sociales. Profesor de Post grado de UCV y de la UCAB
Esta entrada fue publicada en "EN SOCIEDAD", ES Análisis. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Desconocimiento Institucional como conspiración hacia el Estado.

  1. Pingback: Desconocimiento Institucional como conspiración hacia el Estado. — “EN SOCIEDAD” – Fundación para el Desarrollo de la Seguridad Social. (FUNDADESS).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s